
La leal mascota de Bob no es muy rápida, la verdad. También es verdad que va dejando un rastro allá por donde va.
Puede ser que coger la pelota o traer las zapatillas de estar en casa no sea lo suyo… pero Gary es la mejor mascota que una esponja invertebrada como Bob podría desear, y eso es lo único que importa ¡Miau!